Si en tu casa o negocio tienes grandes ventanales o puertas de vidrio que se abren hacia el exterior, sabrás lo bonito que quedan esos pequeños rayos del sol en los días soleados. Pero, como todo, tiene su punto malo. También sabrás lo que pueden llegar a decolorar muebles, paredes y alfombras. Para solucionar estos problemas, los estores pueden ser una muy buena opción, sin sacrificar el estilo por el camino.

Los estores proporcionan una sombra menor que los toldos, pero no por ello son menos útiles. Para aquellas ocasiones en las que no quieras quedarte totalmente a la sombra, sino que necesitas luz natural, bajando el estor puedes estar en un ambiente cómodo y cálido. Son especialmente útiles para espacios como despachos de trabajo, para aprovechar la luz solar pero sin tener excesivo calor (y ahorrando en la factura de la luz).

También se trata de soluciones más económicas. Es posible que hayas considerado el comprar toldos o persianas, pero quizás por precio o por dificultad de instalación, has desechado esas ideas. Los estores pueden ser útiles para estos casos, pues son muy fáciles de instalar y más económicos que otras soluciones. E igualmente, pueden ser personalizados. Y de paso mejoras también la decoración de la casa o el despacho.

Y, por supuesto, una de las principales ventajas de este tipo de protección solar es el ahorro en la factura de la luz. En verano, si proteges los espacios interiores con estores, reducirás la temperatura y no necesitarás tanto el aire acondicionado. Y además podrás disfrutar de manera agradable los rayos del sol.