Cuando instalas toldos en el interior o exterior de tu casa, lo haces para proteger del sol todas las estancias y proporcionar algo de sombra, especialmente alrededor de las ventanas donde la luz del sol puede calentar más el interior. Mientras que los toldos están diseñados para proteger tu casa, la luz solar y las inclemencias del tiempo van haciendo mella en ellos. Aunque están hechos para soportar todo esto, con el tiempo pueden comenzar a verse un poco desgastados, lo que puede empeorar la imagen de la casa, viéndose menos limpia e incluso, menos valorada. Es por eso que el mantenimiento y cuidado del toldo es tan importante.

Las manchas pueden arruinar los toldos. Los toldos están hechos de materiales que están diseñados para soportar el aire libre. Sin embargo, cosas como los depósitos minerales de la lluvia, la nieve y el hielo pueden dejar manchas permanentes en los toldos si no se limpian durante un tiempo. Por eso, es importante que limpies tus toldos regularmente durante todo el año. Incluso otros elementos naturales que quizás ni siquiera has pensado, como los excrementos de los pájaros, también pueden dejar marcas en tus toldos, y si no se limpian con regularidad, esas manchas podrían ser muy difíciles o incluso imposibles de eliminar.

Cómo limpiar los toldos: la forma más sencilla de comenzar el proceso de limpieza de toldos es simplemente usar una escoba para eliminar la mayor cantidad de suciedad y polvo que sea posible. A partir de ahí, se puede usar agua fría y una esponja no abrasiva para limpiar los toldos. Hay que evitar el agua caliente, ya que si se aplica agua caliente puede que los toldos se encojan o se decoloren de manera desagradable.

Siguiendo estos consejos vas a conseguir que todos tus toldos estén como el primer día.